Llega febrero y los corazones rojos surgen por doquier. Pensamos en el lugar para la cita perfecta, en el regalo que nuestra pareja debe recibir, o simplemente nos frustramos porque llegaremos a San Valentín sin alguien con quien celebrar. Sin embargo, no hay que perder de vista la paradoja del mes, ya que el 14 de febrero se celebra el Día del Amor, pero un día antes es el Día del Soltero. Tal vez pareciera coincidencia, pero puede que sea un llamado a que éste sí sea el mes del amor, pero del amor propio.   El novelista y dramaturgo Witold Gombrowicz, nominado en vida al Premio Nobel de Literatura en cuatro ocasiones, escribió su diario de 1953 a 1969. Los lunes anotaba “yo”, los martes su frase era “yo”, los miércoles iniciaba con un “yo” y así el resto de la semana. Él afirmaba que su mayor placer era hablarse a sí mismo.    La frase común y tal vez trillada es que “no podemos querer a otro si no tenemos amor por nosotros mismos”, y esto lo reafirma el catedrático Jua...