Hace un año exactamente, un poco antes de estas fechas, nos enteramos que en menos de 40 semanas aterrizarías en este mundo y, sin mucho preámbulo, el doctor nos confirmó que eras mujer.  Al saber tu género me emocioné mucho, pero también sentí miedo, porque a pesar de no saber qué va a suceder en el futuro (sinceramente espero sea mejor que el presente), estoy consciente de los retos que implica ser mujer hoy. Te gestaste y naciste en un año complejo, rudo y con un sinfin de altibajos, sin duda llegaste en el mejor momento.  Quiero confesarte que tienes una mamá desobediente y rebelde, que le gusta ir contra corriente y romper paradigmas, que se ha cuestionado incluso sobre la educación que recibió y a ha decidido deshacerse de algunas creencias o ideas que se le inculcaron desde pequeña y en su momento las sintió y vivió como verdades absolutas. Quiero explicarte, Rafaela, que el enemigo del feminismo no son los hombres, sino el patriarcado y el sistema que nosotros i...