Un informe de la organización ecologista Greenpeace señala que el 40% de las exportaciones de ropa usada de los países centrales se hacen, en realidad, para descartar desechos textiles y calzado. De este modo, las naciones más desarrolladas se despreocupan de mejorar sus programas de reciclado y exportan indumentaria que termina contaminando los países de América Latina, Europa del Este y África. Según “Regalos envenenados”, tal el nombre del informe, España produce «en torno a 990. 000 toneladas de productos textiles» que van a parar, cada año a los vertederos, mientras que en Alemania la cifra de residuos textiles supera el millón de toneladas. De todo ese volumen, solo se recoge post consumo para su reutilización o reciclado entre el 10 y 12% y únicamente el 1% de la producción total se recicla en ciclo cerrado, es decir, con el mismo uso o similar. Celia Ojeda Martínez, responsable de Biodiversidad y Consumo de Greenpeace fue clara al explicar la situación. «Con esta investigación,...