Una serie de coincidencias desencadenó la colaboración 23 de LOONA, llamada Xiik’ (que en maya significa ala). La historia de este proyecto inició hace tres años, en 2020, cuando Sharon Drijanski, fundadora de Loona, descubrió las fotografías de una pieza que llamó muchísimo su atención. Se trataba de CHIJ, una obra textil creada bajo la filosofía de supra reciclaje, y que había sido realizada en Chiapas, como una colaboración entre dos artesanas oriundas de ese estado, Martidiana Méndez Jiménez y Eustaquia Jiménez Méndez, y la diseñadora argentina Natalia Tannenbaum; la obra reutilizaba blusas chiapanecas de la comunidad de Catishtic (localidad ubicada a una hora y media de Tuxtla Gutiérrez) que no habían tenido salida comercial. La narrativa de este trabajo interpeló a Sharon e hizo que contactara a Natalia para que desarrollaran una colaboración en Loona. El común denominador de los proyectos de Natalia es que son colaborativos, plurales y femeninos, por lo que de inmediato ac...