Desde que tengo uso de razón recuerdo que me escondía en el clóset de mi mamá para tomar prestadas sus cosas ¡me encantaba vestirme como ella! Amaba el olor de su ropa y disfrutaba demasiado probarme sus zapatos y jugar a ser toda una señorita.  Mi parte favorita era entrar a su armario y elegir de todas sus prendas las que más me gustaban, podía pasar horas y horas admirando toda la ropa e imaginándome infinidad de looks para distintas ocasiones: una cena de gala, una boda, el cumpleaños de mi papá, su aniversario , en fin… en mi mente todo era posible y yo estaba preparada para enfrentar cualquier ocasión con mucho estilo. Después pasaba a la parte de maquillaje, y en verdad gozaba usar sus perfumes, sus lipsticks y sus cremas de noche… me convertía en ella por unas horas y era lo mejor que me podía suceder ¡un sueño hecho realidad! Desde joven mi mamá tuvo un estilo increíble y particular, único;   de hecho, en su momento compartí algunas fotos de su j...