Theme Layout

Boxed or Wide or Framed

Theme Translation

Display Featured Slider

Featured Slider Styles

Display Trending Posts

Recent Posts

Display Instagram Footer

Dark or Light Style

Buscar este blog

Con la tecnología de Blogger.

Contribuyentes

Etiquetas

Mi Papá


Hablar de mi papá es un tema sensible, casi nunca hablo de él... no porque no quiera, al contrario, pienso todos los días en él y en la falta que me hace;  es complicado tocar el tema, porque indudablemente termino extrañándolo más y no es tan agradable.

Todavía me acuerdo el día que me dijo que estaba enfermo y que tenían que operarlo de emergencia: el peor día de mi vida, fue hace casi quince años, y recuerdo todo como si hubiera sido ayer. No soy mamá, pero me creo que dar una noticia de este tipo a uno de tus hijos probablemente es de lo más duro que te puede suceder, nadie está preparado para escuchar que su papá esta enfermo y tampoco nadie está preparado para decirle a sus hijos una noticia de ese tamaño.

 Fueron años muy difíciles para todos: estar enfermo, y depender de medicinas, doctores y aparatos no es una situación envidiable y menos para alguien que fue sumamente activo y autosuficiente toda su vida, el hombre más trabajador e hiperactivo que conozco (si, de ahí viene mi problema de que no me sé estar en paz), un hombre inteligente y muy asertivo, inclusive en sus peores días tenía un sentido del humor ácido y genial, las enfermeras lo amaban aunque las hacía ver su suerte; y es que quien ríe inclusive en momentos de dolor, merece toda mi admiración y respeto. 

 Quien conoció a mi papá seguro coincide conmigo, era un hombre maravilloso y honorable, un ejemplo de tenacidad y bondad, era bueno como el pan aunque su aspecto rudo y su voz áspera y fuerte daban miedo, bastaban unos minutos para enamorarse de él y de su risa. Le encantaba viajar, le encantaba comer, le encantaba preguntar, él me enseñó a jugar dominó y golf, me dijo que ahí se cerraban los negocios. Mi papá me enseñó a comer bien, me llevó a los mejores restaurantes del mundo y a todos los changarros de México, en donde lo conocían por su nombre y lo saludaban como si